Deformidades

Las malformaciones se manifiestan en muchas formas y variedades.

Una malformación congénita se define médicamente como la deformidad de un órgano que se ha desarrollado en la fase prenatal, es decir, antes del nacimiento. También puede afectar a varios órganos. Las combinaciones características se denominan «síndromes de malformación».

Clasificaciones

Aplasia Ausencia de un órgano
Hipoplasia Subdesarrollo de un órgano
Inhibición Estancamiento prematuro del desarrollo de un órgano
Atresia Órgano hueco cerrado de forma anómala
Distopia Presencia de tejido en un lugar no habitual
Coristoma Tejido normal en un lugar anómalo
Fusión Combinación de tejidos
Rotación anómala Imposibilidad de girar correctamente
Duplicación  

 

Causas

En la mayoría de los casos, no se puede establecer la causa de una malformación. Las malformaciones pueden aparecer de forma espontánea sin una causa detectable, o bien responder a factores exógenos o hereditarios.

Estos son los factores exógenos que, presuntamente, provocan malformaciones:

  • Deficiencia nutricional de la madre
  • Infecciones de la madre
  • Radiografías u otras radiaciones ionizantes
  • Medicamentos
  • Alcohol
  • Productos químicos
  • Anomalías de la posición fetal en el útero

El tipo y la extensión de las malformaciones debidas a factores exógenos dependen del tiempo de exposición.

Prevalencia

Aproximadamente el 2 % de todos los recién nacidos presenta peculiaridades genéticas o malformaciones físicas.

Por ejemplo, en Alemania, 1 de cada 500 bebés nace con labio leporino y fisura palatina. Asimismo, entre el 0,5 y el 0,7 % de los niños que nacen vivos lo hace con un defecto cardiaco. Aproximadamente 1 de cada 1000 lactantes nacen con pie zambo (los niños se ven afectados el doble que las niñas).

En STANDBEIN e.V., nos centramos en las tres malformaciones más «importantes» de las extremidades inferiores: