DFFP

Terapia

El tratamiento de la DFFP es muy complejo. Se requiere un plan de tratamiento totalmente personalizado dependiendo de la diferencia en la longitud de las piernas, de la inestabilidad de la rodilla y de la movilidad de la cadera. También deben tenerse en cuenta las anomalías concomitantes.

En la primera infancia, debe intentarse lograr y preservar una buena movilidad en la cadera, la rodilla y el tobillo. Además de la fisioterapia, en la infancia se pueden aplicar escayolas de corrección para mantener una articulación en flexión o extensión (dependiendo de la extensión, el tipo de malformación y la corrección deseada).

Aproximadamente a la edad de un año, se puede suministrar al paciente pediátrico una prótesis ortopédica, lo que le permitirá aprender a caminar en un momento adecuado a su edad a pesar de la diferencia de longitud existente en la pierna y de las contracturas articulares de cadera y rodilla.

En este momento, también se debe plantear la posibilidad de someterlo a un tratamiento quirúrgico posterior. Si hay una cabeza femoral y muestra movilidad, hay opciones quirúrgicas para corregir la desviación. Al mismo tiempo, es posible corregir el acetábulo malformado. Posteriormente, la pierna puede alargarse mediante un fijador de anillo externo o uno de tipo unilateral.

Es posible que haya que repetir este procedimiento varias veces, en función de la diferencia en la longitud de la pierna. Además, la inestabilidad de la rodilla debe ser tratada lo antes posible, preferiblemente antes de las repeticiones de los alargamientos. Si la cabeza femoral no es móvil y el alargamiento de la pierna no es viable, habrá que centrarse en seleccionar una prótesis óptima para el paciente. Esto puede lograrse con diferentes métodos. Una posibilidad es detener el crecimiento del lado afectado, para que el pie quede al nivel de la rodilla sana. Otra posibilidad es realizar una plastia de rotación. Sin embargo, puede ser psicológicamente perturbador tanto para el niño como para los miembros de la familia.

Ya están disponibles los métodos de alargamiento quirúrgico más novedosos para este tipo de DFFP, pero aún falta saber cuáles son los resultados a largo plazo.

Fisioterapia para la DFFP

No existe un tratamiento genérico para la DFFP. Hay demasiadas manifestaciones de esta malformación. Es indispensable el apoyo de un terapeuta experimentado y debidamente cualificado. De no realizarse correctamente, la fisioterapia puede ser incluso perjudicial.

Además, esta debe iniciarse en una etapa muy temprana; preferiblemente, poco después del nacimiento. Existen diferentes métodos de tratamiento.

Terapia manual

La terapia manual (mediante el método Kaltenborn/Evijent o Maitland) es fundamental para mantener o mejorar la movilidad de la cadera, la rodilla y el pie.

En los primeros meses, se recomienda realizar ejercicios de tracción en la cadera. En la rodilla también se deberá realizar tracción. Asimismo, en caso de inestabilidad de la rodilla, se deberá aplicar en ella una técnica de deslizamiento ventral para mejorar la extensión.

Si, además, el pie se ve afectado por una hemimelia peronea, la inestabilidad lateral también debe tratarse. En este caso, se recomienda realizar ejercicios de tracción del calcáneo (talón).

Estos tratamientos deben complementarse con técnicas de tejidos blandos (cadera que se estira en extensión, estiramiento de los flexores de la rodilla y estiramiento de los músculos de la pantorrilla, así como del tendón de Aquiles).

Terapia Vojta

La terapia Vojta es un método excelente para prevenir el daño a la columna vertebral debido a asimetrías y preparar óptimamente los músculos del niño para mantenerse de pie.

Debido a la distribución desigual del peso (piernas), el pataleo, el gateo, el desplazamiento a cuatro patas o la posición de pie, así como el hecho de andar producen un estrés asimétrico en la columna vertebral y, por lo tanto, causan problemas y daños considerables. Estos daños secundarios ya pueden causar dolor de espalda y otros problemas en niños de 10-12 años.

Para prevenir esto, la terapia Vojta deben realizarla los padres por su cuenta varias veces al día (después de recibir la formación apropiada por parte de un terapeuta).

Terapia Bobath

Esta forma de terapia proporciona un apoyo que promueve el desarrollo y asistencia a los niños afectados, lo cual puede resultar muy útil, especialmente cuando al niño se le proporcione su primera ortoprótesis. Debe tenerse en cuenta que no es apropiado forzar la tensión física antes de una cirugía de cadera posiblemente necesaria o en el caso de un niño sin ortoprótesis. El estado de la cadera no lo permite, y el eje de la pierna no está suficientemente estabilizado sin órtesis. Por esta razón, los niños reciben el primer tratamiento una vez que empiezan a ponerse de pie.

Puntos focales del tratamiento de fisioterapia

En el primer año de vida hasta el primer alargamiento, el tratamiento se centra en lo siguiente:

  • Terapia manual para mejorar la movilidad de la cadera y rodilla
  • Si existe otro defecto peroneo: terapia manual para mejorar la movilidad del pie
  • Tracción en cadera/rodilla
  • Traslación de la rodilla (deslizamiento ventral) para mejorar la extensión de la rodilla (previa consulta al médico encargado del tratamiento: inestabilidad de la rodilla)
  • Técnicas de tejidos blandos para estirar los flexores de la cadera y mejorar la extensión de la cadera, así como estirar los flexores de la rodilla para mejorar la extensión de la rodilla
  • Prevención/mejora de asimetrías de la columna vertebral
  • Terapia Vojta
  • Terapia de Bobath de apoyo al desarrollo, que ofrece ayuda para desenvolverse en la vida cotidiana (por ejemplo, jugar con ortoprótesis, provisión de aparatos terapéuticos, y mucho más)